miércoles, 2 de julio de 2008

Asesinato (de tu inocencia)

Hablabas de tus ojos perdidos en el techo

mientras yo acariciaba tu cuello

cuello cubierto de cicatrices y llagas

blanco, asfixiado

y yo mis dientes hincaba

en tu boca marchita

y la sangre brotaba de tus ojos

que reventaban gustosamente

y bebía su jugo

mientras que no te dabas cuenta

de que por mi mirada violada eras.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hipérbaton ergo es!