lunes, 31 de diciembre de 2007

Con motivo de finalizar el año...

"Del Sentimiento Trágico De La Vida"

Era todo hermosísimo. Yo. Élla. Élla. Nosotros tres haciendo las veces de poetas de inspiración arrebatada. No podíamos saber con total inseguridad qué habría de ocurrir dentro de nosotros mismos. Tampoco podíamos enterarnos de que las segundas oportunidades son sólo buenas para los arrepentidos, pero no para quien las otorga.

Así era la cosa; éramos tres sordos comunicándose con palabras, a gritos, sonidos guturales, y aquellos sentimientos fuera de sí mismos buscando ser uno con el universo. Pero cuando nos dimos cuenta de éllo sucedió algo sin par.

¿Qué sucedió?¿Qúé oscuro azar pretendió que oyéramos lo que teníamos que decir para nosotros mismos y para los demás únicamente metáforas no del todo claras?

Todo empezó en una calurosa mañana de diciembre. Los pájaros caían fulminados del cielo, envueltos en llamas de poca claridad interior. Los animales terrestres (principalmente los cuadrúpedos) se revolvían en el suelo locos de dolor, dolor causado por la pérdida de algunas de sus patas y por ciertas protuberancias en forma de dedos humanos, pero revolvíanse mudos como en un intento masoquista de resistir con indecible placer el sufrimiento que el cosmos causaba en ellos, como si fuera otro intento por parte de seres maléficos (pero bienintencionados) de hacerles notar lo horriblemente bello que puede llegar a ser aquel elemento imprescindible para todo. Durante esta especie de hecatombe grotescamente bella, corría desnuda ese ser andrógeno envuelto visiblemente en un haz de luz negro, blanco y gris; la Belleza. Sus piernas estaban poseídas por una estruendosa necesidad de comunicación artística, esa ansia de dominarlo todo.

Era con tal ahínco que corría que muchos nos preguntábamos, desde el balcón de nuestras casas, qué perseguía nuestra bienamada protectora del mundo. Yo pude vislumbrar que de una de sus cuatro piernas colgaba una especie de insecto asqueroso, pero también divino; era Abstracción. Sonreí para mis adentros recordando todas las negativas y los consentimientos que se me habían regalado a lo largo (a lo corto) de mi existencia y pude reconocer que el ser no era más que eso y que compliqué todo por ese bicharraco y un sentimiento cuyo nombre o apodo no podía recordar.

Cuando ya Belleza se alejaba corriendo por el ancho Urano (y las personas empezaban a transformarse en seres sin cuerpo, etéreos en su mayoría, acompañados de un orgasmo intelectual y espiritual sin precedentes en la historia de la individualidad y colectividad humanas) advertí otro detalle (pequeño como cualquier detalle, invisible a nuestros dos habituales ojos, que corre desesperadamente para esconderse de las miradas curiosas y de las bestias electrónicas y casi microscópicas); era el padre del romanticismo, que iba sentado, afirmándose a duras penas de los cabellos multicolores de Belleza. Y de repente estallé en una especie de risa-llanto al ver a tan precioso y ridículo personaje que seguía muy firme sobre élla, y entonces, sólo entonces, supe que era otro espectador (en realidad el único) del espectáculo fastuoso que se desplegaba delante de mis sentidos. Aquellos colores, formas, escalas, cromatismos, proporciones, versos se me daban de una manera fea, horripilante, erótica y hermosa. Eran juntas una sola cosa; el espectáculo de nunca acabar del padre de todas las penas y alegrías, el cual, yo observaba desde el techo de mi casa.

Y una vez más yo lo veía delante de mí como un simple espectador (en esos momentos yo me esperaba cualquier cosa), sabiendo que algún día iría a protagonizar su eterna comedia absurda; lo que volaba sobre el mundo era el sentimiento trágico de la vida.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Muy bien. Tengo (en realidad no tengo, pero qué le voy a hacer) que hablar un poquitititito de la última vez que pisé un escenario, hace exactamente una semana. Y déjenme decirles que fue una catársis.

Toqué un instrumento nuevo para mí; el tiple. Pero permítanme ponerme más sentimentaloide.... lo pasé increíble.... eso

También descubrí que mi guitarra es como la prolongación de mis brazos, de mi mente, de mi corazón, de mi alma, de mi vida, de mi muerte, de mi propio erotismo. Llego a la conclusión de que al interpretar una pieza estoy en el éxtasis espiritual máximo y todo, absolutamente todo, queda en el más absoluto olvido. Hasta me olvido de mí mismo y me vuelvo parte del espectador e incluso pueden llegar a desearme (entiéndase esto como desear ser parte mí, a mí me ha pasado algo parecido viendo videos de jim Morrison y de Jimmy Page y Jimmy Hendrix... el que haya visto alguno podría quizás entender lo que quiero decir)... no pienso...
,
y dejo de pensar

y sólo siento....

y es hermoso, me vuelvo hermoso

y todas y todos se vuelven hermosos a mi alrededor

y soy parte de todos

y soy parte de todo

es más que hedonismo, es.... es una búsqueda llegando a su fin, meta a punto de ser concretada, virginidad a punto de ser entregada, el momento justo antes de reventar, la hecatombe misma (sólo que sin ningún muerto)...

y en una pequeñísima fracción de segundo entre el fin y los posibles aplausos muero, sí, MUERO... y ya saben cada uno de ustedes qué es lo que vemos cuando le vemos el rostro a la muerte (sea cual sea el carácter que esta tenga)

espero después, en algún momento de mi vida, patearle fuertemente el culo y burlarme de ella.... porque después llegará el momento de abrazarla, pero de eso no hablaremos ahora....

Saludos a cada uno de ustedes y cada una de ustedes y a cada uno de ellos!!

sábado, 22 de diciembre de 2007

El Día 21 De diciembre.



Bueno, me parece justo de hablar de un tema tan importante como éste, aunque sean sólo unas pequeñas y breves palabras.

El día 21 de Diciembre de 1907 se cometió un hecho horripilante, el asesinato de miles de personas que pedían dignidad, pedían remuneración, una forma de vivir digna y no miserable. Y estaban en todo su derecho, mas fueron enmudecidos en forma violenta, a balazos. Es grande la estupidez del hombre, una Gran Estupidez, un asesinato masivo y maldito que condeno y que, supongo y espero, apelando al sentido común de todos ustedes, que todos desaprobamos y despreciamos con todo nuestro ser. Esos obreros no se merecían tal trato, tal abuso, tal..... no hay palabras para algo tan deleznable, vergonzoso.

A pesar de que tres décadas hubo otra matanza (la del seguro obrero, pero no hablemos de eso ahora) esperemos a que cosas como ésta no se vuelvan a repetir. Por nada del mundo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

"Nuevas Formas De Decir Las Cosas, Segunda Parte"

Bueno... segunda parte y no final de parte del discurso artístico disfrazado de mis propias emociones (¿o es al revés?) que expresa y no expersa a la vez, teniendo en cuenta de que la mayoría de la gente que lo leerá (digamos, ¿la mitad?) no dirá nada más de lo que yo digo, y quizás algo también abstracto o tonto como yo, mis amig@s de la abstractificada abstracción pseudoliteraria con inspiraciones musicales (y antimusicales) contemporáneas.... bueno, nada es todo y nada la vez todo es antinada, antitodo y casi fatídicamente grave (¿se puede decir semejante memez?). Todo, nada, tal vez, yo, eso, es, que, tonto, ya , no... algo así por el estilo desearía poder navegar más por la red si es que no tuviera una vida sumamnte frustrante tranquila e interesante a la vez que me envidian y stream of counsciousness Ulises trantando de encontrar las puertas de mi boca mis labios tus labios que respiran poesía antipoesía relatos talentosos y otros soplan fuerte delicadamente blanca el aire fanática del barroco francés tan hermosa tímida coquetamente escondida detrás del mismo objeto tubular plateado no de viento sino de metal maderero exhala mata revive la vida vida vida vida vida y no su propia muerte muerte muerte muerte de ya nada importa perdono a la segunda oportunidad (¿de verdad lo hacés mi querida negra nieve?) y que vuelvo llena de esperanza para mí estando tan insegura de la inseguridad de él de mi propia inseguridad de Matías Alonso Concha Guichard Concha Alonso Matías Guichard y vuelvo hablar de mí pero no de ella dentro de mí.... y quizá ame una idea me gusta amar ideas artificialmente románticas endulzadas con miel y mucha sal y sé que hay algo para mí

y ahora....


Nº5

-¡Señor!
-¿Qué?
-¡Dígame!
- Me
- Diga albóndiga
- Albón
- Diga Constantino
- Diga el rey de Constantinopla quería descontantinopolizarse, y para
descontantinopolizarse necesitaba un gran descontantinopolizador.
- Frutos secos por la noche y por la mañana tuercas crudas en su cloaca para
desayunar junto a un vaso de pus mezclado con aceite de oliva
-¿Qué?
- Dígame
- Me
- Gracias
-¿Qué?
- Hasta nunca

Nº6

Admita sus errores y transmute en cuadernos cuadriculados sus apuntes para el pelo, y su dialogante admitirá que tambiénle ha fallado, y sentirá que el chocar las palmas no reemplaza el vacío ocasionado por el aprovecharse de flores rotas, desprevenidas y hormigas inescrupulosas (inescrutables) traicionadas por amores lunares como un cometa vestida de espacio profundo. Acto seguido, él o élla se dará cuenta de que el infinito es apenas un segundo en la vida de un oso hormiguero.

sábado, 1 de diciembre de 2007

"Nuevas Formas De Decir Las Cosas"

He aquí algo escrito con esmero. Son sólo cuatro de las nueve nuevas formas de decir las cosas..... espero que produzcan algo (no les diré qué). ¿Saben a qué cosa apunta ahora la música? a producirle alguna sensación al oyente, lo que el autor quiera. Eso es lo que importa. Basta de romanticismo, alejémonos de una vez por todas de comunicar lo que nos pasa a través del arte y para eso necesitamos Nuevas Formas de Decir las Cosas, un nuevo discurso artístico. Que conste que mi discurso artístico está principalmente en mi música, no tanto en mis escritos como aficionado. Saludos comenten!!

Nº1

Le digo que mis calcetines están rotos y que por eso me olvido del día de su muerte y que no puedo amarla, ya que los cerdos sí vuelan y, lo que es peor, le hablan de mundos ultra-terreno guardados en una billetera. Y se calla, porque reconoce que vive en un cajón de cristal enterrado en el cielo.

Nº2

Desconecto mi mente y digo sin palabras lo que siento; que no puedo besar porque mi cabeza está llena de pájaros asustados y porque nos zanjan paredes de cristal y se crean topos y ratas subterráneas que minan mi confianza y con lanzallamas se destruyen. Reina entonces llorosa la autocompasión con forma de piano y caigo al cielo cuando dice que corta el flujo inflamable de las cosas y menciona algo parecido al nunca jamás; armarios imposibles de sellar. Y el dolor es sólo ilusorio, porque sí existe y atormenta a las desposeídas columnas de acero, pero no a las columnas de cera.

Nº3

Grite señor, señora. Es la mejor manera de que lo escuchen los venusianos y los habitantes de Ío, pero procure que lo que grite sean objetos corto punzantes. Un cuchillo y un machete no vendrían nada de mal, aunque lo ideal es que sean colmillos de demonio de Tasmania. Así lo escucharán, pero pagarán el precio sus auditores de quedar inválidos lógicamente y psicosomáticamente.

Nº4

Exclamo y/o balbuceo sincuenta palabras rectangulares en pianisisísimo por minuto y entonces, sólo entonces, quiero decir que lo que las sillas quieren expresar es que el universo es cuadráticamente circular y que, por lo tanto la palabra amor pierde el a y se transforma en terrones de tierra y hojas secas se demuestra que sí muere haciendo revivir a los molinillos de carne, triturando fealdad y procesando belleza hecha de guantes quirúrgicos.